Trastornos Del Sueño En La Infancia Clasificación, Diagnóstico Y Tratamiento

Para el niño, irse a dormir puede implicar una sensación de separación de los padres. Una rutina relajante, tranquila, para realizar todos los días antes de dormir (baño, leer un cuento) y que debe finalizar en el dormitorio, ayuda a que el niño se dé cuenta de que llega la hora de dormir. Esta actividad predecible y rutinaria puede facilitar una buena separación y evitar que el niño responda con ansiedad. Es conveniente que se establezcan límites claros (número de cuentos, canciones…) si el niño se queja a la hora de quedarse solo. También hay que tener cuidado de no favorecer el miedo aludiendo a “cocos”, al hombre del saco, and so on. También continúan los despertares nocturnos, pero menos numerosos y más cortos.

trastornos del sueño en niños de 3 a 6 años

En niños mayores, también es posible establecer un sistema de recompensas si el niño permanece en su cama hasta la mañana sin ir a la habitación de los padres o sin llamarlos. Cualquier plan de tratamiento conductual que se realice, siempre se acompañará de unas medidas de higiene del sueño. Consta de 27 preguntas y está diseñada para detectar trastornos del sueño.

Trastornos Del Sueño En Niños

SAHS, SPI con o sin movimiento periódico de las extremidades, retraso de fase. Problemas con el sueño de inicio insidioso durante la infancia sin causa conocida, persistente en el tiempo. Horario de sueño nocturno que coincida con el resto de la familia.

Se estima que la prevalencia de dichos trastornos en Pediatría oscila entre el 20 y el 30%. Son escasos los estudios realizados sobre la patología del sueño, y la formación que recibe el pediatra en dichos trastornos es muy deficitaria, sin embargo, se estima que hasta un 4% de los niños toman alguna vez medicación hipnótica en la infancia. La hipersomnia es uno de los trastornos del sueño en niños más frecuentes. Es justamente la alteración del sueño contraria al insomnio; quienes la padecen tienen dificultades para mantenerse despiertos y activos. Su rasgo más característico es, por tanto, la incapacidad para permanecer en vigilia.

trastornos del sueño en niños de 3 a 6 años

A la hora de evaluar en la consulta un posible trastorno del sueño, es fundamental la anamnesis y la exploración física. En casos concretos, se podría completar el estudio con diversas pruebas complementarias. Las medidas de higiene de sueño y la terapia cognitivo conductual son el tratamiento de primera línea. La terapia farmacológica se reserva a casos concretos y nunca se considera de primera elección ni como tratamiento exclusivo.

Vida Sana

Este trastorno se caracteriza por una sensación desagradable en las piernas, que hace tener la necesidad de moverlas. Así, se estiran o doblan las piernas para intentar evitar esa sensación desagradable, pero esto impide el sueño. Se desconocen las causas exactas de este desorden, aunque se puede tratar con hábitos de higiene del sueño. El insomnio en la infancia en gran parte se debe a factores conductuales; así se describen entidades específicas en la infancia, como el insomnio por higiene de sueño inadecuada y el insomnio conductual de la infancia. Muchas veces vienen definidos por las preocupaciones de los padres más que por criterios objetivos.

Se dan sobre todo en momentos en los que el niño está experimentando cambios o está sufriendo estrés. No tienen mayor gravedad, en tanto que no se reproduzcan de manera repetida. Por lo common, estos problemas se caracterizan porque dificultan la capacidad de dormir.

La distribución de los muebles, el color, los artículos de puericultura… Nosotros recomendamos apostar siempre por la calidad. Por último, en el caso del sonambulismo hablamos de una parasomnia más acusada. Aquí el niño se encontrará en un estado entre despierto y dormido, aunque sin ser consciente de ello. Es regular que se muevan o hablen, a pesar de que en realidad siguen durmiendo.

Esto es porque, aunque se parezcan, no es lo mismo un problema del sueño que un trastorno del sueño. El tratamiento farmacológico debe considerarse solo a corto plazo y la elección del fármaco debe de hacerse cuidadosamente en función del tipo de trastorno y de las características del paciente. Por lo tanto, es basic que el médico prescriptor esté familiarizado con el perfil farmacológico de los fármacos que hay disponibles para el uso en la edad pediátrica. Los fármacos se mantendrán el menor tiempo posible y se pautarán a la menor dosis eficaz. La retirada del fármaco habrá que hacerla, en basic, de forma lenta, para evitar efectos adversos.

El sueño nocturno del lactante se estabiliza a lo largo de los primeros meses de vida. En el insomnio infantil, son los padres/cuidadores los que transmiten la queja y, además, las consecuencias afectan al niño y a toda la familia. Es necesario tener en cuenta el proceso madurativo del niño, ya que determinados aspectos del sueño infantil pueden considerarse alteraciones en un momento de su desarrollo y normales en otro. Si el niño está enfermo o tiene fiebre, su estado fisiológico se encuentra alterado.

Comentarios Sobre Trastornos Del Sueño En Niños

Los datos sobre efectos secundarios durante un corto período de tiempo parecen bastante seguros y, estudios de seguimiento a tres años, no evidencian ningún efecto adverso. Además, su uso no interfiere en la producción endógena de melatonina ni en el desarrollo puberal. Los antidepresivos mejoran el sueño por su actividad en los neurotransmisores serotonina, histamina y acetilcolina, los cuales están involucrados en la regulación del sueño y vigilia. Se utilizan frecuentemente para el manejo del insomnio en la práctica clínica, en aquellos casos con presencia de trastorno del humor comórbido o bien otro trastorno mental o del neurodesarrollo. Las dosis que se requieren para mejorar el insomnio suelen ser menores que las utilizadas para tratar un trastorno del humor. Se reservan para los casos en que haya dudas diagnósticas con otros procesos, neurológicos o psiquiátricos, o bien se sospeche asociación con otros trastornos de sueño (posible existencia de SAHS, movimientos periódicos de las piernas).