No Quiero Llevar A Mi Hijo Al Colegio Por El Coronavirus ¿qué Hago?

“No se puede equiparar el absentismo escolar de antes con el que suceda después de la pandemia”, afirma una experta. Incluso el juez o tribunal “podría imponer motivadamente la pena de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de patria potestad por tiempo de cuatro a diez años, pero es una situación límite”, vuelve a recalcar. En todo caso, en esta circunstancia este abogado argumenta que se puede justificar lafalta de garantías sanitarias en la institución educativaen cuestión para no llegar a estos extremos. Carlota se ha encontrado con un grupo de padres que durante la desescalada “se han dado cuenta de la mala gestión y de las carencias que hay en el sistema educativo”. “Durante la pandemia sus hijos no han sido atendidos como ellos creían, y se ha destapado una carencia en el sistema educativo que ellos no quieren para sus hijos”. Las consultas provienen de padres con niños en edad de escolarización pero también con niños muy pequeños, bebés o que todavía están en embarazo, y se plantean hacer ‘homeschooling’ en un futuro.

“No se puede equiparar el absentismo escolar de antes con el que pueda haber después de la pandemia”, añade, especialmente en el tema penal, que ya de por sí es “muy excepcional”. Anunció que se iniciarán acciones penales en aquellos casos en los que los niños no asistan de forma repetida y presencial a clase sin una justificación clara, alegando absentismo escolar. Se activarían protocolos de actuación, aun teniendo en cuenta la disaster sanitaria.

¿qué Les Puede Pasar A Los Padres Insumisos?

Según sus propias palabras, “para que esta conducta pueda tener consecuencias penales, debemos encontrarnos ante una situación de absentismo injustificada y prolongada en el tiempo”. En cambio la ley sí que establece la obligatoriedad de la educación entre los 6 y los sixteen años en virtud de la patria potestad que declara el artículo 154 del Código Civil, que blinda la educación como un derecho humano inexcusable; por tanto, el incumplimiento de este deber legal conlleva responsabilidades. Javier entiende que actualmente hay personas que tienen miedo, pero los padres especialmente “no deben transmitir ese miedo a sus hijos”.

que pasa si no llevo a mi hijo al colegio

Ahora “muchas han decidido tomar esta decisión, priorizando el bienestar familiar y queriendo atender a su familia como modo de responsabilidad social frente a la incertidumbre, y a veces sumado a que algún miembro de la familia es grupo de riesgo, lo cual les hace asumir la responsabilidad como familias consecuentes de su decisión”. Carlota Salas, presidenta de La Coordinadora Catalana, participa en la asociación desde hace cinco años y desde marzo de este año hace la función de portavoz de la organización. Nos cuenta que sus consultas también hasta se han triplicado respecto a estas mismas fechas del año pasado, sin concretarnos números. El interés ha crecido “sobre todo a partir de la desescalada, con todo el miedo a los rebrotes y todas las medidas que se están valorando tomar de cara al curso que viene”. Si un progenitor actúa de esta manera, poniendo todos los medios a su alcance para que pueda seguir formándose, y asegurando que su hijo no está sufriendo un retraso importante en su formación educativa, no habrá tribunal que sancione a esos progenitores privándoles de la patria potestad de su descendiente.

Los Niños Son Los Más Afectados Por Las Alergias Alimentarias

En España,la educación es obligatoria desde los 6 hasta los sixteen años; así aquellos padres cuyos hijo tenga 5 años o menos no es necesaria su escolarización. Por lo tanto, en estos casos, legalmente no será un problema no llevarlos al colegio. El inicio de las clases de Infantil y Primaria será, salvo circunstancias especiales, el próximo jueves 10 de septiembre. Y tan solo tres días antes, el lunes día 7, la Xunta entregará la última versión del protocolo a docentes y padres.

Los padres divorciados, pueden verse sometidos a la disparidad de criterios entre ellos y ellas, conllevando al abuso en el ejercicio de la patria potestad por uno de ellos por la toma de decisiones unilaterales. Es decir, el absentismo escolar puede darse por la voluntad del menor y otro por la irresponsabilidad de ambos padres o por uno de ellos, conllevando desde la imposición de multas, o bien penas de prisión de hasta 6 años por delito de abandono de familia. Además del respetable temor a un contagio, la falta de información sobre el protocolo a seguir en esta explicit vuelta al cole ayuda a que muchos padres estén optando por no llevar a sus hijos al colegio. En España la educación no es obligatoria hasta los 6 años, de manera que aquellos padres que opten por no llevar a sus hijos menores de 6 años al colegio no tendrán que enfrentarse a problema legal alguno, porque la educación infantil tiene en nuestro país carácter voluntario, aunque la gran mayoría de niños se les matricule ya desde los 3 años.

¿qué Dicen Los Médicos?

“Será recomendable llevar un dossier de las tareas que vaya realizando el menor en casa para que, de este modo, todo esté documentado”, añaden. En caso de que las faltas sin justificar superen el 20% de las clases lectivas a lo largo de un mes, el centro podrá intervenir y comunicar dicha situación a la comisión municipal que cuenta con la participación de los servicios sociales. Los padres pueden exponerse a penas de prisión que pueden ir desde los 6 meses hasta los 6 años. Carlota Zapata, letrada de Legálitas, cube que todo esta maquinaria legal no está pensada para una pandemia y cree que no llevar a tu hijo al colegio por el riesgo sanitario encaja en una causa justificada.

“Si no quiero llevar a mi hijo al colegio por coronavirus ¿Qué hago? Y qué pasa si yo no quiero llevar a mi hijo pero mi ex sí quiere ¿qué puedo hacer? O al contrario, cuando tu ex-pareja no lleva a vuestro hijo al colegio por el coronavirus sin una alerta sanitaria en el centro escolar o en la población ¿qué se puede hacer? La abogada experta en derecho de Familia, Sara Benjelali González, ofrece todas las respuestas. Desde el punto de vista authorized, la integridad física de los hijos está salvaguardada por el colegio desde el momento en que éste obedece las directrices marcadas por las autoridades competentes. Por lo que, en teoría, no resultaría un argumento válido dejar de llevar a un menor al colegio por miedo a que se pueda contagiar, porque es el centro escolar quien debe de velar por la seguridad del menor en el horario lectivo.

En España la educación es obligatoria desde los 6 hasta los 16 años, pero existen causas justificadas de ausencia. El único caso en el que “se prevé que no se aplique dicho protocolo es cuando la familia informe de cualquier posible caso relacionado con el Covid-19, bien del propio alumno o de su entorno, sin necesidad de justificante médico”. Una de las mayores dudas que tienen los padres a la hora de dejar de escolarizar a sus hijos trata sobre su legalidad, nos confirman las dos asociaciones de ‘homeschooling’ antes referidas. Una explicación adecuada a la edad del niño sobre las nuevas normas que les rodean no debería generarle problemas, según Silvia. Deben aprender a desenvolverse en una sociedad con unas nuevas normas.

¿qué Consecuencias Legales Podría Tener Una Familia Que Se Niega A Llevar A Su Hijo Al Colegio Por El Coronavirus?

Las consecuencias jurídicas sobre los padres o tutores del menor podrían ser graves. Porque las circunstancias actuales pueden interpretarse como una situación de fuerza mayor y, “si los padres ven riesgo y falta de seguridad para sus hijos, el peso de la ley no puede ser igual que cuando no van por capricho o una voluntad no justificada”. Especialmente, si se trata de un conjunto de padres que reman todos en la misma dirección amparados en un riesgo generalizado. En caso de que los padres quisieran educación online, pero el centro no se lo pudiera facilitar, ¿qué opciones hay? Esta cuestión depende de cada centro educativo y de las posibilidades que tenga para llevarlo a cabo, por lo que según cada caso, serán los propios colegios los que estudien la posibilidad de impartir las clases de forma semipresencial o a distancia.

La realidad es que los protocolos son bastante genéricos y no siempre adaptables a todo tipo de centros, las ratios que supuestamente debían de reducirse no se ha producido, existiendo centros con aulas de 30 menores en aulas 45 m2 pues no disponen de más sitio, higiene de manos frecuente, entre otras. Sea cual sea el motivo de la decisión, la realidad es que existe un whole desacuerdo con ella. «Los niños, en esas edades, están en edades totalmente diferentes a nivel educativo y, también a nivel emocional», reflexiona Alba Castro. En zonas como A Coruña, de mantenerse las restricciones actuales, se darían situaciones paradójicas, comotener a 25 alumnos en un aula y no poder reunirse con 10 amigosen un espacio abierto.