Las Thirteen Frases Eróticas Y Amorosas Más Brutales Que Emilia Pardo Bazán Le Dedicó A Galdós

Creo, por otra parte, que a la posición de convertir Meirás en un Centro de Memoria –compartiendo espacio con Pardo Bazán–, en la cual me sitúo, le hacen un flaco favor diatribas de este carácter. Hay muchas y muy sólidas razones para que en Meirás se proponga un relato alternativo al que justificó el golpe de Estado y la dictadura, sin tener que crear una imagen de la escritora con tintes más de caricatura que de retrato fiel que haga justicia a su complejidad. La “hueste insultadora” se lleva por delante también su matrimonio. Alarmado por el revuelo, su marido le pide dejar de escribir y retractarse de lo publicado.

Desengañado con los vaivenes y las luchas de partido, José Pardo Bazán abandona la política e inicia un periplo por Europa con su familia que marcará a la aspirante a escritora. En enero de 1873 comienza este gran viaje, con estancias en Burdeos, París, Ginebra, Turín, Milán, Venecia. Durante este período, Emilia aprende inglés y alemán y perfecciona su francés. Sus simpatías por el movimiento carlista la llevan a protagonizar alguna aventura digna de una trepidante novela. “En cierta ocasión contará cómo tomó parte activa en la lucha carlista; que fue a Inglaterra con su marido con el fin de comprar fusiles para la Causa, llevando oculta en el seno una importante cantidad de dinero en doblones de oro, cuyo roce llegó a provocarle una herida”, escribe Acosta.

Galdós Y El Escándalo De Su Electra

Hay un episodio de 1876, analizado en detalle por Xosé R. Barreiro, que explica, al menos en parte, las reticencias de Arenal respecto a Emilia, el premio literario sobre Fray Benito Feijoo que fue declarado desierto, atribuyéndose el accésit a la segunda. Barreiro indica, y puede comprobarse leyendo ambos ensayos, que el de Arenal, más argumentado, era mucho más crítico con Feijoo, reprochándole su defensa de las monjas de clausura, que llega a conceptuar de “deforme como obra moral”. Pero Arenal, según Anna Caballé, se indignaba cada vez que no le daban un premio; era muy consciente de su valía intelectual, de su talento, contemplando a veces de forma displicente el de otros. Hay quien cube que Arenal y Pardo Bazán –sobre todo la segunda– eran ambiciosas o engreídas. Como escribe Emilia, en una crítica a las asimetrías al juzgar a las mujeres, la ambición de reconocimiento, lo que llama “señalar con rastro de luz su paso por el mundo” es alabada en el hombre y criticada en la mujer.

Fraga enmarca su análisis en los conceptos liberté, egalité, fraternité, es decir implícitamente en la Revolución francesa y la Declaración de los derechos del hombre (“de l’homme et du citoyen”) de 1789. Es paradójico que se utilice este marco, que las feministas, y hoy día la historiografía, han criticado porque no cuenta con las mujeres ni con las clases subalternas. Emilia señaló cómo habían aumentado las desigualdades entre ambos sexos desde la revolución francesa, al adquirir el varón más derechos políticos; los datos de alfabetización son claros a este respecto. El “hombre” de 1789 no es un genérico inclusivo, sino únicamente el varón.

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Hay mil corrientes en mi pensamiento que sólo contigo desahogo”. Desde pequeña se negó a “estudiar” lo que su género obligaba como era música y economía doméstica. Su formación se basó en idiomas, literatura, historia y filosofía.

El presidente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, destacó hoy el impulso fundamental de Emilia Pardo Bazán en la historia “inacabada” de la igualdad actual entre hombres y mujeres. La herencia que cobró Emilia Pardo Bazán tras la muerte de su padre la inviertió en la creación de una revista de pensamiento social y político. Críticas literarias, ensayos, noticias sobre otros escritores y estudios de actualidad política y social inundan las páginas de esta revista que, si bien comenzó con mucho éxito, se fue deshinchando hasta desaparecer tres años más tarde. Casi a la vez que su divorcio, el padre de Emilia Pardo Bazán falleció, girando aun más esta nueva vertiente en su obra hacia el espiritualismo y simbolismo. De esta etapa son obras como Una cristiana, La piedra angular o Dulce sueño.

Que mas da que se base en un supuesto recuerdo de infancia si la que lo enuncia y trae a colacion es bien adulta? Es, claramente, una manera de hacer de menos a estas mujeres, no se le escapa a nadie. Yo lei “Genio Indomable” de Xose A. Fraga sobre Novoa Santos. En el se destaca la talla cientifica y la vitalidad del protagonista. Pero tambien, como la autora de este articulo reconoce, se comenta con detalle y de forma muy critica su misoginia, sin paños claientes.

Emilia Pardo Bazán Había Adoptado Un Lema En Latín, De Bellum Luce, La Luz En La Batalla

Del mismo modo que Novoa Santos debe ser reconocido como medico y cientifico pero seria insultante poner su nombre a un centro dedicado a la mujer. La escritora gallega es hoy imagen de uno de los Doodles con los que el gigante Google homenajea a algunos de los personajes más icónicos de la historia. Doña Emilia intentó su ingreso en varias ocasiones, la última en abril de 1912, cuando elevó una instancia oficial, en la que adjuntaba memorial y un extenso currículum vitae. La academia rechaza la candidatura alegando un defecto de forma, aunque la escritora obtuvo el apoyo de destacados intelectuales y hubo campañas favorables en periódicos de Galicia y Madrid. Los intelectuales reaccionan en bloque oponiéndose a la posibilidad de que las mujeres ocupen sillones en la academia.

José Pardo Bazán Abandona La Política E Inicia Un Periplo Por Europa Con Su Familia Que Marcará A La Escritora

De estos años surgió una de sus primeras publicaciones en el diario El Imparcial. Posteriormente agrupó todas sus crónicas en uno de sus libros de viajes, Por la Europa católica. En él Emilia Pardo Bazán abogaba por la necesidad de España de europeización.

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El éxito en comentarios de ambos, independientemente de la “polémica” o dependiente de la misma, genera como poco, leer más, aprender más, indagar más y más. A pesar de esta derrota, Emilia Pardo Bazán continuó ocupando un destacado papel en la escena intelectual y social del país hasta su muerte en mayo de 1921, convirtiéndose en una referencia para la nueva generación de escritores. Su indomable carácter y su inagotable talento dejarían huella.